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Una Colombia emprendedora, una Colombia que progresa.

El Senador Vallecaucano por el partido del U Juan Carlos Garcés Rojas, ha emprendido un camino de apoyo a los miles de colombianos que han aportado con la creación de Pequeñas y Medianas Empresas (PyMES) a la reactivación económica del país, sobre todo después de la crisis que nos dejó la pandemia del Covid 19.
El próximo cuatrienio el senador Garcés, junto al partido de la U liderará proyectos de apoyo a la creación y formalización de las PyMES.
“Los emprendedores del país, han hecho un gran aporte al desarrollo social y económico, debemos darles una mano, para que puedan continuar su sueño”. Juan Carlos Garcés Rojas, Senador de la Republica de Colombia.

 



“El emprendedor siempre busca el cambio, responde a él y lo utiliza como oportunidad”

– Peter Druker –

 

En la última década el emprendimiento ha impulsado la estructura productiva del país, generando empleo y promoviendo la movilidad social. Las actividades de los emprendedores impulsan la innovación, el progreso tecnológico y el acceso a nuevos mercados, sin embargo, pese a estas ventajas, la actividad de emprender sigue siendo conocida por pocos y extraña para muchos.
Por medio de este documento investigativo se explicará el significado de emprendimiento, su dimensión informal y formal; el panorama general de competitividad empresarial, las principales barreras al emprender y finalmente de manera sucinta se exponen algunas recomendaciones que desde el Partido de la Unión por la gente se proponen para potencializar el emprendimiento colombiano.

La importancia de que la sociedad conozca sobre el emprendimiento radica en que los ciudadanos puedan ser conscientes de lo valioso que es diseñar, lanzar, ejecutar y administrar una idea, obra o un negocio, para impulsar un crecimiento económico que genere progreso tanto a instancia personal y en lo social como consecuencia, debido a que aumenta la generación de empleos y mejoramiento los estándares de vida de los colombianos. Siguiendo los postulados de Amartya Sen, la noción de desarrollo se debe basar en el bienestar y las libertades a través del enriquecimiento de grandes ideas innovadoras, porque de nada sirve tener un crecimiento del PIB que no se impulse por actividades nuevas y creativas que son el reflejo de libertades básicas constitutivas del desarrollo.

ABC DEL EMPRENDIMIENTO

Saber que es un emprendedor, es importante para entender la realidad a la que se enfrenta aquella persona que desea incursionar en el ámbito emprendimiento.

Para hablar de emprendimiento es necesario que se entienda su etimología y significado. Según la Real Academia Española el emprendimiento viene de la palabra francés “entrepreneur” que significa ‘pionero’. Además, “Se conoce como emprendimiento a la actitud y aptitud que toma un individuo para iniciar un nuevo proyecto a través de ideas y oportunidades” (García, 2016). Para Jeffrey A. Timmons (1989) el emprendimiento es una búsqueda que se centra en una visión y deja en segundo plano la disposición de recursos; visión que tiene que estar acompañada de pasión y compromiso para que se pueda ejecutar y la “idea” es combustible de transformación.

Es bueno que el emprendedor también comprenda que hay una necesidad de inversión y esta no solo está enfocada al aspecto financiero, en este punto también hablamos de capacidades, esfuerzos, energía, tiempo y disposición. Sin embargo, lo que caracteriza al emprendedor es su capacidad de persistencia pues se antepone a las adversidades.

Dentro del emprendimiento hablamos de muchas formas, ya que no existe una regla general de cuál debe ser el emprendimiento, además, las ideas no tienen límites y las visiones son subjetivas de cada emprendedor. Un ejemplo fue aquel momento cuando los hermanos Wright expresaron que en algún momento el hombre podría volar, su visión inicialmente fue tomada como loca, descabellada y hasta herética, pero tras 4 años de intentos, en 1903 lograron el primer vuelo y este dio inicio a lo que hoy conocemos como la industria de la aviación que solo en Latinoamérica en el 2014 representó 167 mil millones de dólares y continúa siendo un eje de desarrollo económico mundial. Según Manuel Almodóvar (2017) es posible ofrecer una panorámica general sobre emprendimiento con relación a la actividad emprendedora, entre ellos tenemos:

DOS PERSPECTIVAS DEL EMPRENDIMIENTO:
FORMAL E INFORMAL

La informalidad es una preocupación manifiesta para el sector empleador colombiano y la dimensión del problema requiere de acciones efectivas, con la participación activa de gobiernos locales, trabajadores, empleadores y demás actores sociales que tengan capacidad de contribuir a una reducción de esta problemática. Según el DANE la proporción de ocupados informales en las 13 ciudades y áreas metropolitanas más importantes de Colombia fue del 43,5% para el trimestre móvil marzo – mayo de 2022, cifra en la que se incluye el emprendimiento informal el cual ocasiona, incumplimiento en normas de contratación laboral y pago de impuestos.

Asimismo, la informalidad resulta ser un problema para acceder a empleos dignos. Según el programa de promoción de la formalización en América Latina y el Caribe, en la región existen más de 130 millones de latinoamericanos que se encuentran bajo esa condición y muchos de ellos ven una opción de emprender no como una oportunidad, si no como una necesidad, porque les permite obtener un ingreso para ayudar al sustento de sus familias. De manera errónea, suele asociarse el emprendimiento informal como una estrategia de evadir pagos tributarios y obtener así un mayor ingreso. Siendo todo lo contrario, porque realmente faltan mayores oportunidades para formalizarse y los ingresos de las personas que hacen parte de la informalidad la gran mayoría de veces solo les alcanza para sobrevivir.

La distinción de estar en lo informal y formal, radica en que el emprendimiento formal tiene protección legal y ayuda al crecimiento del país, puede contratar con el Estado y ser proveedor para otras empresas, acceder a con facilidad a mercados nacionales e internacionales, como también se les facilita adquirir un crédito bancario y acceder a programas de desarrollo. Mientras que dentro de la informalidad se cierran puertas para hacer negocio con empresas públicas y privadas, el negocio solo es un local, no se accede a suficientes recursos para generar empleo y aportar a la tributación del país, además el acceso a la financiación es costosa e informal.

Innovación

La innovación es una condición que potencializa la actividad emprendedora y significa la transformación de nuevas ideas en soluciones económicas y sociales, sustentadas como bienes y servicios. Existe la innovación blanda que permite ampliar su definición no únicamente como una manera de mejorar la funcionalidad de un bien o servicio, sino incluye la necesidad de modificar la estética y lo atractivo para el consumidor, características importantes para un emprendimiento creativo (Stoneman, 2010). Un ejemplo de lo expuesto anteriormente, es un emprendimiento de moda que decidió implementar innovaciones tecnológicas en su proceso de producción de indumentaria, pero todo se hizo con el propósito de tener mayor capacidad en la creación de nuevos diseños y atractivos.

¿Qué es un ecosistema de emprendimiento?

Para poder abordar y analizar el sector del emprendimiento es importante usar el lente del ecosistema empresarial, el cual se define como el conjunto de entidades, normas, programas y oferta institucional que garantiza la producción, difusión y consumo de bienes y servicios creativos. Estos ecosistemas generalmente están conformados por actores clave que generan sinergias alrededor de proyectos y funciones en el proceso de difundir el emprendimiento dentro del sistema de producción, generalmente son el sector privado (Agencias corporativas), la academia, el gobierno (orden nacional, departamental y municipal), sociedad civil y consumidores.

EL VALOR DE LA FORMALIZACIÓN EMPRESARIAL

La crisis económica derivada por la pandemia del COVID-19 ha tocado todos los sectores del aparato productivo del país y del mundo, desencadenando decrecimiento de las economías con efectos en el producto interno bruto. Como consecuencia, en Colombia las regiones más apartadas del país son las más afectadas, debido a que allí se encuentran poblaciones con un alto grado de vulnerabilidad donde no acceden a derechos fundamentales.

Este escenario perjudicó el tejido empresarial y comercial del país, y por tal motivo la creación de nuevos emprendimientos, principalmente por las medidas estipuladas por parte del gobierno, tales como las restricciones y cuarentenas, lo que impidió que el consumidor accediera a servicios y productos.

Por lo anterior, en un escenario de reactivación económica, es imperativo que los emprendimientos que sobrevivieron a la pandemia y los nuevos puedan desarrollar sus actividades de manera estable y con liquidez con el fin de lograr su formalización como empresas, con el fin de potencializar la competitividad de sus actividades económicas. La formalización de un emprendimiento significa para el país la creación de empresas y por ende la generación de empleos que logren desarrollar y aumentar la economía del país. Cuando se quiere constituir una empresa es clave cumplir con un proceso múltiple que consta de cuatro dimensiones para hacerlo posible:


Por tal motivo, el proceso de formalización debe ser eficiente, accesible y diferencial para todos los interesados, por lo que es fundamental eliminar la complejidad de los procesos y los excesivos requerimientos que se han creado alrededor formalización, las cuales no hacen más que generar brechas entre diferentes emprendimientos en el país.

Según el DANE en medio de la pandemia del Covid-19, Colombia en el 1029 se perdieron 509.370 micronegocios. Adicionalmente y siguiendo a Informa Colombia que es una compañía que suministra y evalúa información Financiera y Comercial, mostró que los meses en los cuales se presentaron mayores cierres de organizaciones fueron mayo de 2020, con 33.545 unidades en las principales ciudades, y abril 2021 con 15.601 unidades en quiebra. Los sectores donde hubo más cierres fueron turismo con un 17,1%, transporte terrestre con 14.8%, industria el 13% y construcción civil con un 12.9%.

 

LAS CIFRAS HABLAN SOBRE COMPETITIVIDAD EMPRESARIAL

Comportamiento del PIB

La incidencia de las empresas en el PIB representan un factor fundamental para el crecimiento económico de un país; por tal motivo es imperativo que muchos emprendimientos logren su formalización, porque una vez constituidos como  empresa podrán impactar en el aumento del PIB, en este caso, de Colombia.

En términos corrientes, el país pasó de tener un PIB de 1.061 billones de pesos en el 2019 (con un PIB per cápita anual de 21’482.021 millones de pesos), a un PIB, en 2020, de 1.002 billones de pesos (con un PIB per cápita anual de 19’903.493 millones de pesos). Es importante señalar que el PIB, en el 2018 se ubicó en 2.6 %, en el 2019 en 3.3% y finalmente en 2020 mostró un 3.6%. Esta realidad nacional se debe en gran medida al poco crecimiento competitivo que tuvieron departamentos ubicados en regiones como el Caribe, el Pacífico, la Orinoquía y la Amazonía, en gran parte como consecuencia de las dificultades provocadas por la pandemia del COVID 19.

En lo que respecta al año 2021, se presentó una excepción en comparación de los dos años anteriores ya que el PIB de Colombia creció 10.6%, en donde el comercio fue la actividad económica que más contribuyó al crecimiento. Las actividades con mayor actividad económica fueron el sector de actividades artísticas y de entrenamiento, que aumentaron un 33% en el 2021 con respecto al 2020 seguido por el comercio, transporte y alojamiento que tuvieron un alza de 21,20%.

Es importante señalar que la  articipación porcentual de las empresas en el PIB, según el DANE, se da de la siguiente manera: las pequeñas y medianas empresas (PYMES) representan el 90% del sector productivo, aportan el 40% del PIB y más del 80% del empleo nacional, por otro lado, las grandes empresas nacionales que son el 1% producen en promedio el 65% del PIB.

Índice de Competitividad Departamental

Siguiendo el último Índice de Competitividad Departamental 2020 -2021 elaborado por el Consejo Privado de Competitividad en el que se incluyen variables como condiciones habilitantes, capital humano, eficiencia de los mercados y ecosistemas innovadores, mostró que Colombia obtuvo 62.73 puntos en el índice de competitividad y en el 2021 se presentó una disminución 1.8 puntos, colocando al país en el puesto 56 entre 64 economías.

En el ranking de las ciudades mejor posicionadas en Colombia para el 2021 con mayor competitividad se mantienen Bogotá D.C, el Área Metropolitana de Medellín (Medellín AM), Tunja, el Área Metropolitana de Cali (Cali AM) y el Área Metropolitana de Bucaramanga.

Bogotá D.C mantiene su liderazgo con una calificación de 7.79 sobre 10, pese que presentó una reducción de 0.4 puntos en el 2020. Medellín continúa con un puntaje de 7.11, con un incremento de casi un punto en la calificación general.

Desafío de la informalidad

Frente a la informalidad, el DANE informó que en el último trimestre de 2021 (octubre-diciembre) son más de 5.65 millones de personas que trabajan dentro de esa condición, particularmente en 23 ciudades principales del país. Esto reflejó un aumento de 268.000 empleos informales. En la desagregación por sexo, el DANE informó que en el periodo de estudio en las 13 ciudades y áreas metropolitanas un total de 54.000 hombres entraron a la informalidad, mientras que 213.000 empezaron a trabajar bajo esas condiciones. A nivel país según el DANE, para el 2020 las mujeres perdieron 1,4 millones de trabajos, y la tasa de desempleo se situó en 20,4% frente a un 12,7% de los hombres, lo que significó un 7.7% de brecha porcentual. Según la Universidad Javeriana, la brecha es aún más preocupante para las mujeres rurales, indicando que tres de cada diez mujeres rurales están ocupadas o buscando empleo.

Balance de las MIPYMES

Frente a la creación de micro, pequeñas y medianas empresas, según Confecámaras en el 2021 se crearon 307.679 nuevas empresas, un aumento del 10.6% en comparación con el año 2020. El informe de Dinámica de Creación de Empresas elaborado por la misma entidad, con base en la información del Registro Único Empresarial y Social (RUES), que recaba información el registro mercantil de 57 Cámaras de Comercio del país, menciona que, del total de nuevas empresas registradas, 74,4% corresponden a personas naturales y 25,6% a sociedades. El aumento de ciedades significó el 14.6% respecto a 2020 y en cuanto a las personas naturales se presentó una variación positiva de 9.2%.

En el 2020 se crearon en Colombia 278.302 empresas, de las cuales el 21% fueron en Bogotá, siendo esta la ciudad que lidera la creación de empresas y posee el mayor porcentaje de emprendimientos de alto impacto.

Este aumento en la creación de empresas en el país significó un ambiente positivo porque permitió reactivación económica espués de que 509.370 micronegocios tuvieron que cerrar por la pandemia del COVID 19.

Es importante resaltar que el crecimiento empresarial del 2021 significó para el país un aumento del 10.2% al PIB. Esto confirma el propósito del proyecto de Ley del Partido de la Unión por la gente de incentivar la creación de empresas lo que significa un mayor consumo y comercio que puede jalonar aún más la economía. Para 2022 Confecàmaras proyecta que la creación de empresa continuará estable.

Como se hablaba anteriormente, en Colombia las Mipymes generan cerca del 80% del empleo, sin embargo, la productividad del segmento por tamaño muestra que las microempresas producen alrededor el 50% de los bienes y servicios de las pequeñas empresas, las cuales producen alrededor del 33% de las empresas medianas y estas a su vez, producen el 50% de las grandes; esta dependencia positiva refleja que las Mipymes son intensivas en insumos con menor desarrollo y uso de la tecnología (PTP, 2017).

En materia de empleo, las Mipymes de hasta 100 empleados, aportaron en el 2019 el 79,1% del empleo total, el 45,7% del empleo formal y el 97,6% del empleo informal (GEIH, 2019). Esto evidencia la alta concentración de la informalidad laboral en este segmento empresarial y los desafíos en esta materia.

Entre los sectores más dinámicos de creación de empleo en las Mipymes, se encuentra el alojamiento y servicios de comida, comercio, industrias manufactureras, actividades profesionales, científicas, técnicas y construcción, los cuales explican el 76,5% de la participación total del número de nuevas empresas empleadoras.

MARCO NORMATIVO Y POLÍTICAS VIGENTES

  • Decreto 410 de 1971: Por el cual se expide el Código de Comercio.
  • Ley 590 de 2000: que tiene por objeto promover el desarrollo integral de las micro, pequeñas y medianas  empresas en consideración a sus aptitudes para la generación de empleo, el desarrollo regional, la integración entre sectores económicos, el aprovechamiento productivo de pequeños capitales y teniendo en cuenta la capacidad empresarial de los colombianos.
  • Ley 789 de 2002: Por la cual se dictan normas para apoyar el empleo y ampliar la protección social y se modifican algunos artículos del Código Sustantivo de Trabajo – se crea el “Fondo Emprender”.
  • Ley 1014 de 2006 (De fomento a la cultura del Emprendimiento): Establece, entre otros aspectos, el marco institucional para fomentar y desarrollar la cultura del emprendimiento y la creación de empresas. Para ello, se crea la Red Nacional para el Emprendimiento (RNE) que tiene por objeto: (i) establecer políticas y directrices orientadas al fomento de la cultura para el emprendimiento, (ii) formular un plan estratégico nacional para el  esarrollo integral de la cultura para el emprendimiento, (iii) conformar mesas de trabajo, (iv) ser articuladora de organizaciones que apoyan acciones de emprendimientos innovadores y generadores de empleo en el país, y (v) desarrollar acciones conjuntas entre diversas organizaciones que permitan aprovechar sinergias y potenciar esfuerzos para impulsar emprendimientos empresariales.
  • Decreto 1192 de 2009 (Por el cual se reglamenta la Ley 1014 de 2006): que el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo ha asumido importantes retos relacionados con la aplicación de la Ley 1014 de 2006 de fomento a la cultura del emprendimiento, la cual lo compromete como actor responsable de la política pública en función de: 
    • Facilitar la iniciación formal de la actividad empresarial,
    • Promover el acceso a financiación para emprendedores y empresas de reciente creación
    • Promover la articulación interinstitucional para el fomento del emprendimiento en Colombia.
  • Ley 1780 de 2016: Por medio de la cual se promueve el empleo y el emprendimiento juvenil, se generan  medidas para superar barreras de acceso al mercado de trabajo y se dictan otras disposiciones”.
  • Decreto 957 de 2019: en el que anuncia una nueva clasificación de las micro, pequeñas y medianas empresas, con el fin de promover su desarrollo.
  • Ley 2069 de 2020: Por la cual se “Impulsa el Emprendimiento en Colombia y se dictan otras disposiciones”, se generan oportunidades para la promoción, fomento y estímulo al desarrollo empresarial del modelo cooperativo, especialmente en temas relacionados con la creación de cooperativas, el impulso al emprendimiento cooperativo y al financiamiento.

OPORTUNIDAD PARA CREAR MÁS EMPRESA DESDE EL PARTIDO DE LA UNIÓN POR LA GENTE

Si bien el emprendimiento ha contribuido en la reactivación económica de Colombia, aún sigue siendo una oportunidad que todavía no ha sido explotada de manera sustancial.

Por tal motivo, el Partido de la Unión por la gente presento el proyecto de ley “Beneficios para la Formalización de MIPYMES” que otorga plazos y beneficios económicos para el pago de la renovación en la fuente para MIPYMES, además garantiza la obtención del primer crédito, con el fin de promover la formalización, la estabilidad empresarial y tengan una mayor competitividad dando un trato diferencial que creemos necesario.

Principales beneficios del nuestro proyecto de ley

  • Creación de la estrategia “Más empresa” que tiene como fin la formalización de nuevos emprendimientos.
  • Garantizar el primer crédito formal con una garantía de hasta 90% por parte del Estado, con entidades especializadas como son las micros finanzas, bancos y fintech.
  • Proponer al Sena que asuma las comisiones y los honorarios que se generan por asesorar y guiar el proceso para obtención del crédito.
  • Descuento en el pago de la renovación mercantil durante los primeros 5 años: descuento del 10% en el segundo año, 7% el tercer año, 5% el cuarto año, el 3% el quinto.
  • Se crea el descuento progresivo del 3% al 10% por pago oportuno de la renovación de la matrícula mercantil para las micro y pequeñas empresas.