
Un camino de trabajo en equipo: Mi testimonio de una amistad forjada en el trabajo social
Por: Felipe López
Desde los inicios de mi camino en el escenario público, tuve el privilegio de ser testigo y partícipe del recorrido de un hombre que, con perseverancia y dedicación, ha labrado un camino significativo en el paisaje político de nuestro Valle del Cauca. Estoy hablando de mi compañero y, como a menudo le llamo, mi hermano, el senador Juan Carlos Garcés.
Juan Carlos inició su trayectoria política con una candidatura al Concejo de Santiago de Cali, una experiencia que, aunque no culminó con una victoria, sentó las bases de un compromiso inquebrantable con nuestro pueblo. En aquel entonces, yo estaba allí, consciente del potencial y la visión de un hombre destinado a liderar y marcar una diferencia significativa en nuestra región.
Desde esos primeros días hasta hoy, nuestra amistad y colaboración han crecido exponencialmente. Compartimos no solo una profunda amistad, sino también una visión: trabajar incansablemente por el bienestar de los vallecaucanos, apostando por el deporte, el emprendimiento y, más recientemente, por impulsar el turismo en nuestra hermosa región.
A lo largo de los años, hemos unido fuerzas para crear y consolidar proyectos que reflejan nuestras convicciones más profundas. Juan Carlos, desde su posición en la Asamblea del Valle del Cauca y más tarde como senador, ha sido una voz constante y firme en favor de políticas que promueven el desarrollo sostenible y equitativo.
Mi paso por Indervalle como gerente, fue una etapa donde la colaboración y el respaldo de Juan Carlos fueron fundamentales. Juntos trabajamos, codo a codo, impulsando proyectos que no solo promovían el deporte, sino también una cultura de inclusión y oportunidades para todos. Uno de esos proyectos fue la Tasa Prodeporte, una iniciativa que marcó un antes y un después en la gestión del deporte en la región.
Hoy, mientras aspiro a un escaño en la Asamblea del Valle del Cauca, siento una profunda gratitud por tener a Juan Carlos a mi lado, respaldándome no solo como un colega político, sino como un hermano. Su experiencia y guía han sido faros constantes en mi camino, iluminando cada paso con sabiduría y consejo.
Este camino que hemos trazado juntos, Juan Carlos, es más que una colaboración política; es una demostración de lo que es posible lograr cuando dos personas se unen, con un corazón y una visión compartida, para trabajar por el bien de su comunidad. Es un testimonio viviente del poder de la amistad y del compromiso mutuo hacia una causa mayor.
Con un horizonte lleno de esperanza y grandes proyectos para nuestro Valle, me preparo para este nuevo capítulo con una convicción inquebrantable, sabiendo que juntos, con trabajo duro y corazones unidos, podemos alcanzar grandes alturas y construir un futuro brillante para nuestro Valle del Cauca.